En tiempos pre-hispánicos se crearon en las punas las llamadas cochas o lagunas artificiales usadas para cultivar y para dar de beber al ganado. Estas lagunas pueden ser redondas, alargadas o rectangulares, y están compuestas por un gran numero de surcos simétricos que recolectan el agua de la lluvias y la conducen entre los camellones de los surcos. El agua no debe empozarse más de un día por temor a podrir los sembríos. En sus bordes crecen pastos consumidos por el ganado que actualmente aprovechan las cochas abandonadas.

Otro modo de mejorar el sistema fue el uso de los camellones. En la región del lago Titicaca se emplearon los llamados waru-waru lo cual es señal de su gran desarrollo anterior. Waru-waru experimentales se han construido en Huatta - cerca de Puno- con herramientas indígenas, es decir con chakitaclla, el arado andino, y rawkana o azadón. Con ellos se cortó grandes champas de cesped de los canales volteándolos a los costados para formar los camellones a lo largo del canal y ante los buenos resultados obtenidos se confirmó la posibilidad de su reconstrucción.