Debido a su gran desarrollo y expansión, el estado inca necesitó de centros administrativos para su organización socio-económica.

En estos centros administrativos se celebraban los ritos y ceremonias de la reciprocidad y se almacenaban las cosechas de las tierras llamadas del Inca y los productos confeccionados por las diversas etnias. La reciprocidad era, en efecto, el principal engranaje y la base de la organización de un país que desconocía el empleo del dinero. En los inicios del Incario, el entonces curaca del Cusco se reunía en la plaza de Aucaypata con los señores vecinos y después de celebrar su encuentro con fiestas y comidas públicas, el Inca les ofrecía regalos e intercambiaban mujeres para crear lazos de parentesco. Sólo después de esta entrega el Inca expresaba su "ruego" a los señores para que ejecutaran con su gente diversos trabajos comunitarios o proporcionaran soldados para el ejército. Con el mismo procedimiento se trataba con los jefes étnicos para que se anexaran al Estado sin necesidad de ir a la guerra.

El sistema posibilitó el rápido crecimiento y expansión del Tahuantinsuyo, pero al mismo tiempo le dio cierta fragilidad a sus bases porque bastaba que los señores étnicos aceptaran el "ruego" de otro personaje para anular la reciprocidad con el anterior. Con el desarrollo del poder del soberano, el Inca no podía ya reunirse con los curacas en el Cusco y por eso se necesitó edificar lugares a través del país en representación del Inca con las autoridades andinas. Los centros se caracterizaban por tener una plaza principal de excepcionales dimensiones y por numerosos depósitos para almacenar productos.

Huánuco Pampa

Huánuco Pampa, lugar estudiado por Craig Morris, es el mejor y mayor exponente de los centros administrativos inca. El sitio cubre un área de 2 Km2, posee entre tres mil quinientas y cuatro mil estructuras visibles y fue edificado en tierra virgen durante la primera mitad del siglo XV.

Su plaza principal mide quinientos cincuenta metros por trescientos cincuenta metros, una enorme extensión con un imponente ushnu (pequeña estructura de piedra situada en medio de una plaza que servía de trono para el Inca durante ciertas ceremonias). De la plaza salen calles siendo la más importante la ruta troncal que unía el Cusco con Quito y el camino dividía en dos mitades la ciudad en Hanan -arriba- y Hurin -abajo. Otras dos calles subdividían el conjunto en cuatro sectores o barrios y se relacionaban con el típico fraccionamiento del espacio, indispensable para el sistema organizativo inca.

Una característica de los centros administrativos es el elevado número de depósitos para la conservación de abastecimiento no necesariamente originario de la zona, sino más bien traído de lugares a veces muy distantes. Numerosos documentos de archivos procedentes de la costa central indican que los productos eran transportados ya sea al Cusco o a Huánuco Pampa. En este último centro existían más de dos mil depósitos.

Otros centros

La mayoría de los centros administrativos se situaban a los largos de la vía principal de la sierra que unía el Cusco con Quito.

En el sur, los constructores inca optaron por aprovechar de edificios existentes limitándose a remodelarlos. Lugares como el santuario del Sol en la isla del lago Titicaca y el de la Luna en la isla de Coata eran centros religiosos importantes y servían también de administrativos como el Recinto del Día en Pachacamac.

Por la ruta del Chinchaysuyu, Vilcas Huamán -en la actual provincia de Cangallo, Ayacucho- fue un centro importante.

En el Ecuador, Tumibamba fue, en sus inicios, sólo uno de aquellos centros. Sin embargo, adquirió importancia durante el gobierno de Huayna Cápac quien por haber nacido en allí, lo transformó en ciudad y la embelleció. Destacaba el templo de Mullu Cancha cuyas paredes fueron revestidas con rojas concha de Spondylus de alto valor religioso.

En la costa central, el Santuario de Pachacamac fue otro centro administrativo y más al sur, Tambo Colorado; en Humay, Pisco fue edificado con el mismo fin, pero desgraciadamente no ha sido investigado a fondo por los arqueólogos como se merece por su estado de conservación.