Los hatun runa

Eran los hombres del común. Formaban la gran masa de la población andina. La mayoría cumplía tareas agrícolas, ya fuera en sus chacras, en las de los señores o en las del Estado. De entre ellos se sacaba a los hombres para la mita guerrera y los diferentes trabajos gubernamentales como la construcción de caminos y puentes y edificios del gobierno.

Los pescadores

Habitaban el litoral formando una clase social distinta y separada de los sembradores. Vivían en sus caletas y puertos en la vecindad de las lagunas costeras que en aquel entonces existían en todos los valles. En el ámbito andino las playas no eran, como en Europa, abiertas para todos, sino que cada ayllu disponía de una zona del litoral que le era propia.

Los pescadores no poseían tierras de cultivo, hecho que no les impedía mantener estrecha relación con los pueblos de cultivadores y más bien se hallaban supeditados a los grandes señores de los valles.

Los mitimaes

Fueron grupos enviados junto con sus familias y sus propios jefes étnicos a diferentes lugares a fin de cumplir distintos objetivos. Unos defendían las fronteras mientras otros cultivaban la tierra ahí donde faltaba fuerza de trabajo, como hicieron los catorce mil enviados por Huayna Cápac a Cochabamba. La gran variedad de tareas encomendadas a los mitimaes podía mostrar confianza y ser una distinción o ser un castigo infringido a etnías que merecían una acción punitiva. Por último, había mitimaes con fines religiosos para honrar y servir a santuarios importantes.

Los yanas

No se puede usar el término de esclavo para los yanas pues integraban una categoría compleja dentro del contexto social andino. Al contrario de lo sucedido con los mitimaes, perdían toda comunicación con sus ayllus de origen. Para el Inca, los yanas representaban una fuerza de trabajo que no era solicitada por medio de las ancestrales costumbres de la reciprocidad. Hemos visto que había curacas o señores con estatus de yana o sea de servidores directamente bajo el mando del Inca o de su esposa.

Las mamaconas

Eran la contraparte femenina de los yanas. Las jóvenes eran sacadas de sus lugares de origen para habitar los Aclla Huasi o Casa de las Escogidas. Su principal tarea era ocuparse de labores textiles y preparar las bebidas para los ritos y ceremonias. Las había de varias categorías las hermanas o hijas del Inca servían al culto solar y gozaban de privilegios; otras, eran escogidas para esposas secundarias del soberano y para ser entregadas a señores y jefes con quienes el Inca deseaba congraciarse. Por último, las había cantoras, quienes animaban las fiestas y reuniones .